Dos okupas asaltan y causan destrozos en dos barracas protegidas de Benimaclet

Destrozos causados en las barracas por los okupas.

Las dos Barracas de Caldera, situadas en el camino de Farinós de Benimaclet y antiguamente conocidas como Barracas de Panach, que están incluidas en el Catálogo de Bienes y Espacios Protegidos de Naturaleza Rural de València, han sido asaltadas por dos okupas hace unos días, provocando graves destrozos en el tejado y las paredes. La propietaria ha alertado de ello a la Policía Local y ha puesto el asunto en manos de un abogado, que ha presentado una denuncia en el juzgado por estos hechos.

Estas barracas fueron declaradas además recientemente por la FAO Patrimonio Agrícola Mundial, junto con las alquerías, el paisaje, los caminos rurales y las acequias de L’Horta, así como el parque natural de L’Albufera. Se hallan comunicadas interiormente entre sí y estaban habitadas todo el tiempo por sus propietarios, un matrimonio, hasta hace unos años, según los vecinos, quienes señalan que, cuando falleció el marido, la mujer se fue a vivir a Benimaclet, pero se encargaba de limpiarlas y cuidarlas, por lo que se mantenían en buen estado de conservación. De hecho, las puertas estaban cerradas y los okupas, al parecer, accedieron a ellas haciendo primero un agujero y, posteriormente, rompiendo parte del tejado y derribando un trozo de pared.

Estas viviendas de l’Horta, junto con su entorno, figuran en el Catálogo de Bienes y Espacios Protegidos de Naturaleza Rural desde la revisión que se hizo del Plan General de València, en el año 2013, con la categoría de Espacio Etnológico de Interés Local y un nivel de protección integral. En dicho catálogo se especifica que «el perfil de las barracas es visible desde la V-31, por lo cual será un elemento muy presente en el paisaje de acceso norte a la ciudad», y se destaca que «tienen las proporciones y forma típicas de estas construcciones tan escasas ya en la huerta y que poblaron abundantemente la misma hasta mediados del S. XX», por lo que se resalta su valor, «particularmente por la escasez de este tipo de edificios».