El Gabinete Psicopedagógico Municipal de Burjassot ayuda a las familias con pequeñas «píldoras emocionales» para hacerles más llevadero el confinamiento

Todos los servicios del Ayuntamiento de Burjassot se están volcando para ayudar en la ciudadanía en todo lo posible ante el estado de alerta sanitaria que se está viviendo. Cada servicio, desde su área de actuación, está proponiendo diferentes actuaciones y acciones con el fin de que las vecinas y los vecinos de Burjassot pasen los días de confinamiento de la manera más llevadera posible.

 

En el caso del Gabinete Psicopedagógico Municipal, además de ampliar su atención telefónica en horario de lunes a viernes de 9:00 a 14:00 horas, llamando al 96 364 04 25, en el que ofrecen su apoyo y asesoramiento a las familias del municipio que están pasando por situaciones emocionales difíciles, se ha puesto en marcha el proyecto «pildoritas emocionales».

 

Desde el mismo, a través de la web municipal, www.burjassot.org, se van a ir dando unas sencillas pautas para gestionar eficazmente las emociones que están aflorando en este tiempo, provocadas por el estado de confinamiento. Las «pildoritas emocionales» van a consistir en indicaciones breves y útiles que las técnicos encargadas del servicio quieren compartir con las familias de Burjassot.

 

La primera de las «pildoritas» es la que hace referencia a las emociones.

 

En esta situación de confinamiento, es normal que todos los miembros de la familia, en algún momento experimenten emociones intensamente. Emociones como miedo, ansiedad, estrés, tristeza, tolerancia a la frustración…que se activan y se apoderan del comportamiento provocando conflictos en la convivencia diaria.

 

Por lo tanto en momentos en los que la tensión se hace presente, y siguiendo las indicaciones del profesor Rafael Bisquera, es conveniente que se aplique «el traductor emocional» que consiste en detectar la emoción (miedo, frustración…) que hay detrás de las palabras y los gestos, para poder reinterpretar la situación y abordarla desde la empatía y la asertividad. Normalmente detrás de un comportamiento agresivo está la rabia y la ira y detrás de un comportamiento pasivo, el miedo o la ansiedad.

 

Hay que detectar estas emociones, nombrarlas y legitimarlas, sobre todos en los niños y las niñas: «entiendo que estás enfadado, triste, asustado, agobiado…». De este modo empatizamos (nos ponemos en el lugar del otro), damos nombre a la emoción y propiciamos la comunicación, eliminando el conflicto.

 

Pero las emociones también se «contagian» por lo que se debe contribuir a crear en el hogar un clima de contagio emocional satisfactorio y positivo. Para ello puede ayudar la música, el ejercicio físico, el baile, el juego…en definitiva COMPARTIR, para que la convivencia sea agradable. Valorar lo positivo y minimizar lo negativo, con más dosis de paciencia y tolerancia a la frustración, para crear un clima emocional favorable.

 

Cada semana se publicará una nueva «pildorita emocional».