Los centros de salud, abocados a eliminar la burocracia e implantar la teleconsulta

Algunos ayuntamientos han instalado sombrajes en las puertas de los centros de salud. En la imagen, el Centro de Salud de Manises.

La continua presencia de colas de personas en la calle a las puertas de los centros de salud, en espera de su turno para entrar a las consultas o solicitar algún servicio o información, un hecho que se viene produciendo desde hace meses y provocando muchas quejas por parte de los usuarios, es indicadora de los efectos del vuelco en la Atención Primaria forzado por la crisis sanitaria que, no sólo ha puesto aún más de relieve las consecuencias de los recortes sufridos y la carencia de recursos suficientes, sino que ha abocado a importantes cambios, como la eliminación de la burocracia o papeleo y la implantación de la teleconsulta.

Estos cambios, promovidos por la Conselleria de Sanidad ante las protestas de los usuarios y también por las propias peticiones de los profesionales sanitarios, que han incluido además un refuerzo de personal y ampliación de horario, no han sido, sin embargo, suficientes, según el Foro de Médicos de Atención Primaria de la Comunidad Valenciana, para que mejore sustancialmente la situación y evitar que continúen las quejas, algunas de las cuales se han transformado ya en reclamaciones formales presentadas ante Sanidad.

Todo esto ha llevado también a los alcaldes de varios municipios de L’Horta quienes, tratando de dar respuestas a las protestas vecinales, no han podido ir más allá de poner toldos o carpas o facilitar algún servicio telefónico, a encararse con la Conselleria para exigir soluciones más efectivas. Tal es el caso del alcalde de Xirivella, Michel Montaner, quien ha reclamado además la recuperación de los servicios de especialidades de traumatología y dermatología, que fueron suspendidos cuando el Gobierno declaró el estado de alarma. O también del de Alfafar, Juan Ramón Adsuara, quien ha recalcado que “se ha contactado muchas veces con la Conselleria, solicitando que se reanude la atención presencial”. Por su parte, el Síndic de Greuges de la Comunitat Valenciana, Ángel Luna, abrió una investigación de oficio a la Conselleria de Sanitat por los mismos motivos.

Trámites telemáticos

En la Conselleria se ha echado mano de los trámites telemáticos para tratar de agilizar la atención a los solicitantes de servicios y reducir carga administrativa a los profesionales sanitarios, a sabiendas de que la llamada brecha digital aún existente, sobre todo entre personas mayores, impide que todos los usuarios puedan acceder con facilidad a ellos. Así, se ha puesto en marcha la cita previa telefónica a través de la aplicación GVA+Salut, mientras que está en curso el ofrecer de nuevo la petición de cita previa a través de la web.

Además, se ha ofrecido la posibilidad de actualizar los datos de la tarjeta sanitaria (SIP) sin tener que desplazarse a los centros de salud, con formulario alternativo para quienes no dispongan de certificado electrónico, y también la de descargar comunicados de baja (IT) a través de la historia de salud electrónica, así como del envío a los solicitantes del certificado de salud escolar y otros documentos, de forma segura, a través de la plataforma Transit puesta a disposición de los profesionales sanitarios.

Asimismo, se ha permitido la dispensación de medicamentos sólo con la tarjeta sanitaria, suprimiendo la obligación de la hoja de tratamiento y el código personal, y se está en curso de ofrecer la posibilidad de prolongación personalizada de los tratamientos de los enfermos crónicos a través de la receta electrónica.

No obstante, el proceso de eliminación de la burocracia está aún lejos de completarse. La Societat Valenciana de Medicina Familiar i Comunitària ha elaborado un largo listado de tareas administrativas con propuestas alternativas para descargar de ellas a los profesionales sanitarios de los centros de salud. “Ahora, más que nunca, no podemos dejar de ser los médicos de nuestros pacientes para ser los administrativos ni secretarios de nadie”, señalan.

Teleconsulta y telemedicina

Por otro lado, está la implantación, inicialmente de forma básica, de la teleconsulta o consulta telefónica, que viene siendo también objeto de numerosas quejas de usuarios, los cuales protestan porque tardan en conseguir comunicarse con su centro de salud -hay incluso quienes aseguran que no les contestan nunca a sus llamadas y tienen que desplazarse personalmente al centro- o, también, porque consideran que no se les atiende adecuadamente por este medio.

Por su parte, el Foro de Médicos de Atención Primaria de la Comunidad Valenciana denunció recientemente al respecto que la mayoría de profesionales sanitarios no dispone de los medios necesarios para un funcionamiento adecuado de la teleconsulta. Ante ello, desde la Conselleria se han enviado instrucciones para mejorar la atención telefónica y se ha anunciado un suministro de teléfonos móviles y ordenadores portátiles a los centros de salud.

Así y todo, desde la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria consideran que se ha ir más allá en la implantación de la teleconsulta, con “consultas no presenciales a través de plataformas para el intercambio seguro de información sensible, videollamada y recepción de imágenes”, así como “aumentar las líneas de teléfono para asegurar que los pacientes puedan contactar de una forma ágil con su centro de salud”, todo ello “siempre respetando la ley de protección de datos”.

Asimismo, desde la Aepap señalan que “en los sistemas de cita previa por teléfono, App o web se debería incluir un mensaje al paciente para que no acuda directamente al centro, diciendo que está solicitando una consulta telefónica y que, desde su centro de salud, contactarán con él para valorar el tipo de atención que precise”.

Esta asociación “aconseja” incluso “desarrollar más la telemedicina, siendo fundamental adecuar los sistemas informáticos vinculados a las historias clínicas actuales en los centros de salud para la realización de consulta telemática de manera segura, garantizando los recursos y medios necesarios que aseguren la atención médica con la máxima seguridad y confidencialidad”.