València y su semana crucial: puede ser capital Verde y optar a la Innovación

La ciudad de València afronta una semana crucial para lograr sus aspiraciones de ser designada como Capital Verde Europa en 2024, algo que puede saber ya este jueves, y reconocida como Capital Europea de la Innovación en este 2022 si un día antes logra colocarse como una de las candidatas definitivas.

El próximo miércoles, el equipo promotor de la capitalidad de la innovación defenderá de manera virtual la candidatura valenciana frente a las otras cinco aspirantes: Madrid, Varsovia (Polonia), Aix-Marsella (Francia), Basaksehir (Turquía) y Espoo (Finlandia).

En la primera semana de noviembre se conocerán las tres ciudades finalistas y el 7 diciembre se sabrá la ciudad ganadora, en un acto que se celebrará en Bruselas.

Por otra parte, el jueves tendrá lugar en la ciudad francesa de Grenoble, la actual Capital Verde Europea, el acto en el que se anunciará cuál de las dos ciudades finalistas, València o Cagliari, tendrá la capitalidad en 2024.

CAPITAL VERDE EUROPEA

En febrero, el pleno acordó, casi de manera unánime, apoyar la candidatura de València a ser Capital Verde Europea 2024 con el fin de conseguir este galardón de prestigio internacional en el ámbito de la sostenibilidad, la salud y la calidad de vida urbanas.

La Comisión Europea creó este premio en 2010, una convocatoria altamente competitiva a la que concurren los municipios europeos líderes en políticas ambientales, alineadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, el Pacto Verde Europeo o el Acuerdo de París para hacer frente al cambio climático.

Tras pasar varios procesos de selección, València ha quedado finalista junto con la italiana Cagliari, la capital de Cerdeña, y el jueves se resolverá cuál de las dos ciudades mediterráneas será la Capital Verde Europea 2024.

La candidatura valenciana se basa en cuatro pilares: Infraestructura verde y biodiversidad urbana, Misión Climática, Movilidad sostenible y recuperación del espacio público, y Huerta y alimentación sostenible.

Además, uno de los principales elementos que sustenta su proyecto es la apuesta por el Mediterráneo como cuna de culturas y sociedades vinculadas a la tierra, al mar y a los entornos naturales, con una fauna y una flora particulares, que han sido la base de una alimentación sana y de un estilo de vida saludable.

También cuenta con una sociedad civil que ha sido clave en la preservación del entorno natural, con un clima privilegiado y un futuro esperanzador, y es una ciudad de barrios y pueblos que ha sido capaz de conservar su esencia y resistir a la especulación.

València tiene, además, por sí misma, condiciones de partida muy importantes, como el jardín urbano más grande de Europa, el Parque Natural del Túria, el Parc Natural de l’Albufera o la huerta periurbana.

«Ser Capital Verde Europea 2024 no es una meta, es el punto de partida», según el vicealcalde y concejal de Ecología Urbana, Sergi Campillo, para quien «independientemente de que València salga elegida o no, la ciudad ya ha ganado».

A su juicio todavía queda mucho margen de mejora pero el Ayuntamiento trabaja ahora mismo, entre otros proyectos, en un Plan Verde de la biodiversidad: «Uno de los puntos que se aprobarán en los próximos meses es la conectividad de los espacios verdes y servirá para proteger a diferentes especies», apunta.

CAPITAL DE LA INNOVACIÓN

Por su parte, el Servicio municipal de Innovación, junto a un equipo transversal formado por el centro de innovación Las Naves, la fundación València Activa y la Oficina de Ciudad Inteligente, presentaron en agosto la candidatura de la ciudad a la Capitalidad Europea de la Innovación (iCapital Awards) en su edición 2022.

Estos premios tienen como objetivo apoyar las buenas prácticas en innovación implementadas por las ciudades europeas en materia de gobernanza, experimentación, impulso de la innovación y tecnología.

La ciudad ganadora de la convocatoria será nombrada Capital Europea de la Innovación 2022 y recibirá un premio de un millón de euros destinado a reconocer las prácticas innovadoras de la ciudad, elevar su nivel internacional y mejorar su capacidad como una urbe modelo en innovación. Las ciudades clasificadas en segundo y tercer lugar recibirán un premio de 100.000 euros cada una.

Desde el Ayuntamiento aseguran que València posee muchas fortalezas para postularse con ese título, entre ellas el ecosistema emprendedor más fuerte de España, con una tasa de nuevas empresas que triplica la de la siguiente ciudad, que es Madrid.

Cuenta además con 150 entidades de la sociedad civil embajadoras de las Misiones València 2030; un conjunto de proyectos innovadores ya en marcha (como Réquiem in Power o el Hyperloop por la movilidad sostenible), la infraestructura verde para la resiliencia (como los tanques de tormentas) o la consideración de la Marina como polo innovador, entre otras.

En 2020 la ciudad ya presentó su candidatura a estos mismos galardones con su estrategia de innovación Missions València 2030, superando todas las fases de evaluación y siendo reconocida por la Comisión Europea como una de las seis mejores ciudades europeas en materia de innovación, pero no logró hacerse con el título. EFE