Un guardia civil fuera de servicio detiene a un conductor borracho que causó un accidente

Un guardia civil fuera de servicio ha detenido al conductor de una furgoneta que circulaba ebrio y que previamente había colisionado contra una motocicleta en la autovía V-30 en Xirivella (Valencia) y huyó del lugar sin detenerse.

Según ha informado este sábado la Guardia Civil, el pasado 10 de enero a las 19:40 horas un agente destinado en Valencia que viajaba con su familia en su vehículo particular observó una furgoneta que circulaba por la V-30 de forma temeraria y errática, que invadió en repetidas ocasiones ambos carriles de la plataforma.

La furgoneta llegó incluso a salirse de la vía y varios conductores tuvieron que efectuar maniobras evasivas para no chocar con ella, aunque a la altura de Xirivella se produjo una colisión lateral con una motocicleta, cuyo conductor cayó al asfalto y quedó herido, sin que la furgoneta se detuviera.

El agente fuera de servicio siguió a la furgoneta mientras comunicaba en tiempo real los hechos ocurridos a la Central Operativa de Tráfico de Valencia, y tras lograr que parara se identificó como agente de la autoridad, momento en que se produjo un forcejeo con el conductor, que pretendía marcharse del lugar sin identificarse.

El agente redujo y detuvo al hombre, de 30 años y nacionalidad rumana, hasta la llegada de patrullas uniformadas del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil de Valencia.

Aunque era evidente que estaba ebrio, se negó a realizar las pruebas de alcohol y drogas y fue detenido por tres delitos contra la seguridad vial y un delito de resistencia y desobediencia a agente de la autoridad, según un comunicado de la Guardia Civil.

El Código Penal prevé por conducir un vehículo de motor bajo la influencia de drogas tóxicas estupefacientes, sustancias psicotrópicas o de bebidas alcohólicas penas de prisión de tres a seis meses y privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores entre uno y cuatro años.

La negativa a someterse a las pruebas de alcoholemia contempla penas de prisión de seis meses a un año y privación del derecho a conducir entre uno y cuatro años; la conducción con temeridad manifiesta penas de prisión de seis meses a dos años y privación del derecho a conducir entre uno y seis años; y la resistencia y desobediencia con prisión de uno a cuatro años y multa de tres a seis meses. EFE