¿QUÉ CONCEPTO TIENE LA SOCIEDAD DEL CUERPO DE LAS MUJERES?
Laura García Guardado
Promotora de Igualdad, Feminista, Coeducadora y Abolicionista.
Primero voy a conceptualizar para contextualizar algunos de nuestros cautiverios:
- No es lo mismo decir prostituta que mujer prostituida. En el primer concepto ponemos todo el foco en la mujer, dejando fuera de toda responsabilidad a los puteros y proxenetas, mientras que con el segundo ponemos el foco de toda responsabilidad al sistema prostitucional y a los puteros que pagan por una violación, de este modo las mujeres son las víctimas de este sistema.
- No es lo mismo decir “proveedoras de servicios” o “persona gestante” que madre, porque con lo primero se las deshumaniza, cosifica y mercantiliza y con la segunda refleja sus derechos sexuales y reproductivos.
El lenguaje importa y mucho, es la representación del imaginario social.
LA PROSTITUCIÓN.
La CEDAW en su Art. 6 interpela a los Estados para que tomen las medidas necesarias dirigidas a suprimir todas las formas de trata con fines de explotación sexual de las mujeres.
España la ratificó en 1984.
El Art. 5 de la Convención de Varsovia, le dice a los Estados parte que adopten y promuevan políticas para la prevención y lucha contra la trata, reforzando la coordinación entre organismos, todo bajo el foco de los derechos humanos.
Firmado por España en el 2008.
España es el burdel de Europa, ser el tercer país mundial con mayor consumo de prostitución nos coloca en un país dicotómico entre Democracia-Esclavitud.
Provoca graves consecuencias biopsicosociales para las mujeres: ansiedad, angustia, miedos, fobias, embarazos no deseados, lesiones vaginales y anales, lesiones en los huesos, enfermedades de transmisión sexual, baja autoestima y autoconcepto, suicidios y 40 veces mayor riesgo de ser asesinadas.
Sin embargo, seguimos sin una Ley Orgánica Abolicionista del Sistema Prostitucional (LOASP).
La sexualidad no es un derecho. La Libertad sexual sí.
LOS VIENTRES DE ALQUILER.
Todo esto nos dice el Informe de la Relatora Especial Reem Alsalem sobre la violencia contra las mujeres y las niñas, sus causas y consecuencias, en el contexto de la reproducción subrogada. (A/80/158):
Primero se deshumaniza a las mujeres a través del lenguaje llamándolas “matriz”, “vientre de alquiler” e “incubadora que desarrolla sus células”, son reducidas únicamente a sus funciones reproductivas.
Son presionadas psicológicamente infantilizándolas, como “niñas buenas” que ayudarán a una parejita hacer su sueño realidad. Reforzando los estereotipos y roles sexistas mercantilizando su cuerpo, perpetuando que la biología y capacidad reproductiva son delegables y comerciables, violencia psicológica.
Abortos selectivos en casos de embarazos múltiples o discapacidad fetal, explotación durante meses para la extracción de sus óvulos, violencia reproductiva.
Abandono de la o el bebé si nace con discapacidad o alguna enfermedad.
Familias pobres ofrecen a sus hijas para la trata en redes de reproducción subrogada.
La Secretaría de Estado de Igualdad y para la Erradicación de la Violencia contra las Mujeres ha recibido desde la Fiscalía de la Audiencia Nacional una petición para que se bloquee el acceso desde España a 13 webs dedicadas a facilitar el alquiler de vientres.
Un deseo no es un derecho. Los derechos sexuales y reproductivos, sí.
El Convenio de Estambul, firmado por España en 2011 y ratificado en 2014, es vinculante, de obligatorio cumplimiento y establece la violencia contra las mujeres (psicológica, física, sexual, económica) como violación de los derechos humanos.
La Pornografía, feminicidios por prostitución, son violencia sexual.
La Mutilización genital femenina, el matrimonio forzado, el acoso sexual, la trata con fines de explotación sexual, son violencia sexual. Atención especial a las cometidas en el ámbito digital (Pornovenganza, Sextorsión, Sexting, Doxing, Ciberacoso, …)[i], todas fomentadas por un discurso misógino digital desde la Manosfera.
El 8 de marzo de 2018 las mujeres ya paramos el mundo, ante el hartazgo de ser relegadas históricamente, por la precarización de nuestras vidas y la feminización de la pobreza. Entonces nació la Cuarta Ola Feminista con la violencia sexual en el centro.
Pretendemos seguir desmontando el andamiaje patriarcal que sostiene las desigualdades entre mujeres y hombres, porque nuestros cuerpos están cansados de llevar el peso del mundo en nuestra espalda.
Porque nos hemos cansado de ser para otras y no para nosotras.
Porque no hemos nacido para ser esclavas, ni ángeles del hogar.
Vindicamos nuestro derecho a dignificar nuestras vidas y rompemos unidas el mandato patriarcal que nos ha sometido históricamente, el silencio.
[i] (Título VIII. Libro II L.O. 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal)
