Paloma Silla Han Seo Woon Faroles Entre La Niebla

Paloma Silla publica su primera novela Faroles Entre La Niebla como Han Seo Woon

“Me interesa aquello que nos define cuando nadie mira”

Escogí un seudónimo para tener una mirada más amplia. Me permite observar, pensar y explorar en tercera persona. Además, si la literatura es universal ¿por qué no dar un salto y explorar otras culturas?

 

Con motivo del Día del Libro, hablamos con Paloma Silla, para conocer más acerca de su primera novela Faroles Entre La Niebla. Una historia de elecciones, autodescubrimiento y amor que transcurre en un pequeño pueblo llamado Hanuri. En sus hojas, el pasado, el presente y el futuro invitan a tomar decisiones…o a dejarse llevar

 

¿Quién hay detrás de Han Seo Woon?

Paloma Silla. Una valenciana, comunicadora de profesión que decidió escoger un seudónimo para iniciar esta nueva aventura. Tiene un bonito significado para mí y por eso lo escogí.

Paloma Silla Han Seo Woon Faroles Entre La Niebla

¿Por qué comenzaste a escribir?

Siempre es algo que he tenido en mente. He publicado trabajos vinculados al protocolo e incluso alguna colaboración con estudios universitarios, pero nunca nada parecido a lo que he publicado en 2026. Ahora me aventuro con algo nuevo y completamente diferente.

Ahora, no me interesa tanto contar historias como entender lo que nos ocurre mientras vivimos. Escribo porque necesito ordenar muchas de las cosas que siento y lo que observo. Porque hay cosas que no sabemos decir de otra forma y quiero compartirlas con los demás.

Mi mirada nace de ahí. De la atención a lo pequeño, a lo que pasa desapercibido. Para hacerle un hueco a aquello que duele sin hacer ruido, pero que no por ello deja de existir.

¿Cuándo empezaste a escribir de verdad, no solo como impulso sino como necesidad?

Empecé de joven con textos sueltos, ideas que no terminaban de hilarse. Eran reflexiones sueltas, inconexas. La asignatura de Literatura Universal en la universidad fue un punto de inflexión para mí, ayudándome a ver la literatura desde otra perspectiva y ver que era posible comunicar a través de novelas y otro tipo de obras. Pero por falta de tiempo, dejé aparcados algunos textos.

El verdadero cambio llegó cuando dejé de escribir para desahogarme y empecé a escribir para comprender. Ahí todo cobró sentido. La escritura dejó de ser un impulso y se convirtió en una forma diferente de mirar. Y ahora, donde tampoco sobra el tiempo, encuentro mis ratitos para ir dando forma a nuevos proyectos como Faroles Entre La Niebla, la primera parte de una bilogía,

Tu obra tiene un tono introspectivo muy marcado. ¿Qué buscas cuando escribes?

Busco honestidad y naturalidad, sin grandes giros. Me interesa lo que nos define cuando nadie mira. Creo que la literatura tiene algo profundamente solitario y me gusta poner el foco en aquello que nos llena pero en lo que pocas veces nos detenemos. Es verdad que coger la pluma o el teclado, te enfrenta a ti mismo. Pero eso es también lo que busco en el lector, que el se enfrente a lo que es, a lo que siente. Que se detenga.

No escribo para dar respuestas. Escribo para dejar preguntas abiertas, para que cada lector se reconozca en algún punto, aunque sea incómodo.

¿Cómo definirías “Faroles Entre La Niebla” más allá de su argumento?

Es una historia sobre dos parejas que se encuentran cuando no están del todo preparadas para hacerlo. Ellos dan ejemplo de un amor que no es ideal, sino de un amor posible. Con dudas, con límites, con silencios. Un amor común, pero que salva y sostiene.

La niebla es importante porque representa ese estado en el que no vemos con claridad, pero seguimos avanzando. Y a veces eso es suficiente.

 

¿De dónde el nombre del libro?

Lo escogí porque combina dos de los elementos que más me gustan. La niebla y la luz de los faroles, todo ello enmarcado en Asia con una mezcla de culturas que desde hace muchos años llaman mi atención.

El amor en tu obra no es romántico en el sentido clásico. ¿Cómo lo entiendes tú?

Como adelantaba en una pregunta anterior, me interesa  abordar un amor más consciente, menos impulsivo, elegido desde sus pros y sus contras. Ir más allá del corazón, y permitir conectar todos los aspectos conscientes que se dan en una relación.

No creo en las historias donde todo encaja sin fricción, como si el destino cubriera todos los agujeros que pueden surgir en el día a día y que aparecen en las relaciones humanas. Creo en los vínculos que se construyen desde la imperfección, en el afecto que no exige, que no invade, que no idealiza. Un amor maduro, puede que más difícil porque implica ver al otro como es, no como nos gustaría que fuera. Y, aún así, quedarse.

Hay una sensación constante de búsqueda interior en tus textos. ¿Qué papel juega el autoconocimiento?

El autoconocimiento para mi es fundamental, pero no sólo en el amor y en la literatura. Creo que lo es para muchas otras facetas de la vida. Considero que no puedes escribir sobre relaciones reales si no entiendes primero quién eres tú dentro de ellas. Muchas veces confundimos lo que sentimos con lo que necesitamos, o con lo que tememos.

No es precisamente cómodo ni fácil detenerse y profundizar en uno mismo. A veces descubrimos cosas que no nos gustan, pero es lo único que evita que repitamos las mismas historias con distinto nombre.

Mis personajes están en ese punto. No tienen respuestas claras, pero empiezan a hacerse las preguntas correctas. Busco que el lector también lo haga.

Tus historias apelan mucho a la identificación del lector. ¿Es algo buscado?

Sí, pero no de forma explícita. No intento que el lector se vea reflejado en todo, sino que encuentre un momento, una frase, una emoción que le pertenezca. Algo que le obligue a detenerse. Si una historia no deja una pequeña grieta, se olvida. A mí me interesa lo que permanece después de cerrar el libro. Que sea parte del lector y que quiera leer esa segunda parte que está ahora mismo en la cocina.

¿Qué importancia tiene tu entorno personal en tu proceso creativo?

Toda. Escribo desde lo que vivo y desde lo que he aprendido a observar. El mundo es muy rico y si nos lo proponemos podemos vivir en un aprendizaje constante.

Todo ello es gracias a mi familia que siempre ha sido un pilar constante. No solo por el apoyo, sino por lo que me han enseñado sobre el afecto, la presencia, la forma de estar. Esta obra ve la luz gracias a Rude que siempre confía, con fe ciega, insistente y sin titubear.

Esta obra está dedicada a mi madre. Porque es quien siempre está. Sin ruido, sin condiciones. Y hay una forma de amor en eso que no se puede fingir ni escribir si no se ha vivido.

¿Qué te gustaría que el lector se llevase al terminar tu libro?

Una sensación, que haya algo dentro de él se haya movido, aunque no sepa bien qué. Que se haya reconocido en algún gesto, en alguna duda. Si al cerrar el libro alguien se detiene un poco más en su propia vida, entonces la historia ha cumplido su función.

¿Qué lugar ocupa la emoción en tu forma de escribir?

Es el núcleo, pero lejos de lo que pueda pensarse es una emoción contenida. La ambientación en un pueblo pequeño hace que las personas no tengan la libertad de dejarse llevar. Su edad, la madurez o la inmadurez con la que llegan a ese momento de su vida hace que sea una emoción contenida, que es honesta, no necesita exagerarse. A veces como no puede compartirse, solo necesita espacio.   Aunque, como vemos en Faroles, a veces solo es necesario dar con la persona adecuada.

Para terminar, ¿qué tipo de historias necesitas escribir ahora?

Bueno estoy trabajando en la segunda parte para cerrar la historia que surge de estas páginas. Busco historias limpias, con menos ruido y mucha verdad. Sigo interesada en lo mismo: las relaciones, el paso del tiempo y lo que callamos. Pero cada vez intento acercarme más a lo esencial, a lo que define nuestro día a día.

¿Dónde podemos encontrarla? 

Está disponible en Amazon, en digital y físico.

 

Paloma Silla Han Seo Woon Faroles Entre La Niebla