Aigües de Cullera y el Ayuntamiento invierten para digitalizar el ciclo integral del agua
El Ayuntamiento de Cullera y la empresa Aigües de Cullera están desarrollando el proyecto Digitalización del ciclo del agua: Cullera turística y sostenible.
Esta iniciativa se presentó a la segunda convocatoria del PERTE de Digitalización del Agua. El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico lo ha adjudicado en concurrencia competitiva.
La ayuda concedida asciende a 1,2 millones de euros, lo que supone el 81,9 % de la financiación total.
Una inversión cercana a 1,5 millones de euros
El proyecto cuenta con una inversión total próxima a los 1,5 millones de euros. Su principal objetivo es impulsar la digitalización del ciclo integral del agua en todo el municipio.
Las actuaciones abarcan las infraestructuras de captación, las redes urbanas de abastecimiento, el riego de parques y jardines, los colectores generales y las estaciones de bombeo y depuración.
13 actuaciones ya licitadas
En estos momentos, Aigües de Cullera ha licitado un total de 13 actuaciones. Todas ellas están centradas en la adquisición e instalación de sensores inteligentes.
Para estas acciones se ha destinado una inversión de 700.000 euros.
Tanto el Ayuntamiento como la empresa gestora del agua consideran que la digitalización solo es posible mediante la sensorización. Esta tecnología permite monitorizar, registrar y transmitir datos en tiempo real sobre el funcionamiento de las redes de abastecimiento y saneamiento.
Control de calidad y consumo en tiempo real
Entre las actuaciones ya licitadas se incluyen la adquisición de equipos, su puesta en marcha y varias plataformas de visualización. Estas cubren un amplio abanico de necesidades operativas.
En concreto, se han instalado paneles para controlar la calidad del agua. Estos miden parámetros como el cloro, el pH y la turbidez en los depósitos de cabecera.
Además, se han colocado cuatro caudalímetros electromagnéticos en pozos para supervisar las extracciones.
Por otro lado, ya se ha instalado más del 60 % de los cerca de 1.000 contadores inteligentes adquiridos. Estos dispositivos permiten detectar fugas, controlar el consumo en tiempo real y mejorar la planificación del suministro.
Monitorización continua de la red
Actualmente, cuatro de los seis paneles de medición de la calidad del agua ya están operativos en puntos estratégicos de la red.
Todos ellos están integrados en el sistema SCADA. Gracias a ello, es posible realizar una monitorización continua y ofrecer una respuesta temprana ante cualquier incidencia.
En cuanto al riego inteligente, ya se está ejecutando un proyecto que optimizará el uso del agua en las zonas verdes. Para ello, se emplean algoritmos que tienen en cuenta la estación del año, el tipo de vegetación y las precipitaciones.
Además, Cullera contará con 132 prelocalizadores de fugas distribuidos por la red. Estos dispositivos permitirán detectar pérdidas de agua no visibles de forma automática y periódica.
Más control y respuesta inmediata
La sensorización se completará con la instalación de 27 dataloggers para el registro de caudales y presión.
Estos equipos son fundamentales para el control sectorizado de la red y para la detección de fugas.
Asimismo, el proyecto incluye la monitorización de infraestructuras clave. En concreto, seis estaciones de bombeo y tres depuradoras contarán con sistemas de control que permitirán una respuesta inmediata ante posibles fallos.
Protección del medio marino y espacios naturales
La iniciativa también contempla la monitorización y el control de vertidos, así como de los puntos de desbordamiento en la zona de costa.
De este modo, se podrán registrar posibles vertidos al medio marino y actuar con mayor rapidez.
Por último, en la Balsa de San Lorenzo se instalarán sensores de oxígeno disuelto, conductividad, turbidez y nivel. Estos dispositivos permitirán controlar de forma continua este enclave natural.
Apuesta por la sostenibilidad energética
De manera paralela, Aigües de Cullera ha ejecutado varias obras complementarias para garantizar el correcto funcionamiento de todos los sensores.
Entre ellas, destaca la instalación de una planta fotovoltaica en la cubierta del depósito del Cabeçol.
Todo este conjunto de acciones tiene como objetivo reducir la huella de carbono y avanzar hacia un suministro energético más sostenible. Además, refuerza el compromiso de Cullera con la digitalización y la protección del medio ambiente.
