Expertos europeos en conservación y patrimonio participarán en la excavación de la parte trasera del Palauet de Nolla

Dentro del proyecto de recuperación y puesta en valor del Palauet Nolla de Meliana se va a llevar a cabo la excavación y recuperación de materiales cerámicos ubicados en la parte trasera del Palauet.

La iniciativa impulsada por Centro de Investigación y Difusión de la Cerámica Nolla y el Ayuntamiento de Meliana se realizará a través de una campaña de voluntariado organizada por European Heritage Volunteers donde un grupo de voluntarios europeos especialistas en patrimonio, conservación y restauración participarán en la actividad formativa y de difusión.

Este programa europeo de reconocido prestigio ha participado en numerosas acciones. La Universidad Politécnica de Valencia también ha impulsado este programa y recientemente, también se realizó una experiencia similar en la Casa Batlló de Barcelona donde estudiantes de restauración de toda Europa participaron en el proceso de documentación y conocieron las técnicas empleadas en su construcción.

Proyecto en Meliana

Según explican, «el curso de formación sobre patrimonio europeo brindará a los participantes una oportunidad práctica de explorar la rica historia de la producción de mosaicos de Nolla y la industrialización de la región de Valencia en el siglo XIX. Situado en medio del pintoresco paisaje cultural de las huertas de la región de Valencia, el Palauet Nolla ofrece una visión profunda de este pasado, lo que lo convierte en un sitio excepcional para la exploración arqueológica».

Hace décadas, como parte de la ampliación de la fábrica cerca del Palauet Nolla, se demolieron los edificios circundantes. «En lugar de retirar el material, se niveló para crear terreno nuevo. En consecuencia, el área ahora está llena de una densa mezcla de tierra, piedras rotas, baldosas cerámicas y restos de elementos decorativos de los edificios derribados. Dondequiera que uno pasea por la zona, se pueden encontrar vestigios de estas antiguas estructuras: ladrillos históricos, fragmentos de perfiles de fachada y numerosos azulejos esparcidos por todas partes».

El objetivo del curso de formación es «explorar la situación en la parte trasera del Palauet Nolla, donde el nivel actual se encuentra casi ochenta centímetros por encima del nivel original, lleno de materiales obtenidos durante la demolición».

La tierra será excavada con una mini ensacadora, pero tan pronto como aparezcan hallazgos, la excavación continuará manualmente. Además, «el material será monitoreado meticulosamente y se separarán los hallazgos. Paralelamente se documentarán minuciosamente tanto el proceso de excavación como los hallazgos. Posteriormente, los hallazgos se limpiarán, clasificarán y almacenarán».

Los participantes del curso de formación participarán en todos los pasos del proceso excepto en el manejo de la mini ensacadora: excavación, documentación, análisis, limpieza y clasificación de los hallazgos.

Además del trabajo práctico, «el curso de formación incluirá sesiones teóricas que abarcarán temas como técnicas arqueológicas, metodologías de conservación y producción cerámica local. Sin embargo, la atención se centrará principalmente en la propia excavación a cielo abierto, proporcionando a los participantes una valiosa experiencia práctica y llevando a cabo la documentación y catalogación de elementos de mosaicos cerámicos».

De esta manera, los participantes no sólo contribuirán a la investigación del entorno inmediato del Palauet Nolla, sino «también al catálogo y colección de azulejos raros de la producción de Nolla que el Centro Investigación y Difusión Cerámica Nolla tiene previsto crear en los próximos años con el objetivo de apoyar los esfuerzos de conservación y restauración de edificios decorados con azulejos no sólo en la región, sino en toda España».

 

El Palauet

El Palauet Nolla fue originalmente una antigua alquería que data del siglo XVII. En el siglo XIX se convirtió en una lujosa villa, ubicada al lado de la fábrica de mosaicos Nolla. Miguel Nolla, dueño de la fábrica, reutilizó el Palauet para decorar cada estancia con los mosaicos que vendía en su fábrica.

Se trataba de un Palauet donde los clientes podían ver el material ya colocado en suelo y paredes.