Unanimidad en el PSPV para que Bielsa presida la Diputación y ‘Ens Uneix’ quiere entrar en el gobierno

La dirección provincial del PSPV-PSOE ha acordado este jueves por unanimidad que el candidato de los socialistas a presidir la Diputación de Valencia sea el actual vicepresidente de la institución y alcalde de Mislata, Carlos Fernández Bielsa, según informa el partido.

La ejecutiva provincial ha acordado que Bielsa, que es también el secretario general provincial, opte a presidir la Diputación de Valencia por parte del PSPV-PSOE, que ha logrado provisionalmente doce representantes en la institución provincial.

En la reunión, según el partido, ha habido «multitud de intervenciones en apoyo de la candidatura de Bielsa por parte de la mayoría de secretarios comarcales y de alcaldes y alcaldesas de las ciudades donde los socialistas han conseguido los mejores resultados en las elecciones municipales y autonómicas del pasado domingo, así como de otros miembros destacados de la dirección».

También se ha destacado que el alcalde de Mislata ha sido el más votado en las filas socialistas de todas las ciudades españolas de más de 40.000 habitantes.

Bielsa ha agradecido la propuesta de los secretarios comarcales, alcaldes, alcaldesas y resto de miembros de la ejecutiva para encabezar la Diputación, y ha pedido prudencia a la espera de que se confirmen los resultados y se determine oficialmente la distribución de diputados para la próxima legislatura que determinará la mayoría política de la nueva corporación.

Asimismo, se ha convocado oficialmente para el 7 de junio la ejecutiva y el comité provincial para aprobar las listas de diputados y diputadas al Congreso, al Senado y a la Diputación.

El secretario general provincial se ha referido al resultado de las elecciones del pasado domingo y al nuevo contexto que se abre con la convocatoria de elecciones generales para el 23 de julio.

Bielsa ha resaltado que el partido «está fuerte y unido», según el comunicado del PSPV-PSOE, y que ha obtenido más de mil concejales en la provincia.

Ens Uneix

El expresidente de la Diputación de Valencia y alcalde de Ontinyent, Jorge Rodríguez, ha asegurado este jueves que si finalmente el voto de su partido (Ens Uneix) es «decisivo» para conformar la nueva Diputación no lo será solo para la investidura, sino que quieren participar del gobierno provincial y llevar algun área de responsabilidad.

«Nosotros no vamos a dar cheques en blanco», ha asegurado Rodríguez a los medios de comunicación tras recoger en la Ciudad de la Justicia de València la sentencia que le absuelve de todos los delitos, al igual que al resto de procesados, en el caso Alquería, que juzgaba la contratación de personas afines al PSPV y Compromís en la empresa pública Imelsa.

Ha pedido esperar al recuento definitivo de este viernes de los resultados de las elecciones municipales y que se confirme que efectivamente el diputado del partido judicial de Ontinyent es para Ens Uneix (partido que creó tras ser detenido por el caso Alquería y ser suspendido de militancia en el PSPV) y a partir de ese momento entablarán negociaciones con los partidos, ya que de ese voto depende que la Diputación sea para la derecha o para la izquierda, pues ambos bloques suman 15 diputados cada uno.

DESCONFIANZA CON LA DERECHA Y LA IZQUIERDA

A la pregunta de si se decantan por la derecha o la izquierda para la Diputación, Rodríguez ha confesado que tienen «un problema de desconfianza con ambas partes: unos no nos quisieron y no nos trataron bien» (en alusión a su anterior partido, el PSPV) «y otros nos pedían 8 años de cárcel» (en alusión al PP, que fue acusación en el proceso judicial).

«Es complicado», ha admitido el expresidente provincial, quien no obstante ha precisado: «no te puedes quedar toda la vida lamiéndote las heridas; un día u otro hay que pasar página, y quizá con este final positivo para nosotros es momento también de empezar a pasar página, a hablar con unos y con otros» y tratar de «reconducir esa falta de confianza».

Están en el «camino de, entre comillas, reconciliación con unos y con otros», ha explicado Rodríguez, quien ha admitido que han hablado ya con los socialistas Toni Gaspar y Carlos Fernández Bielsa y han intercambiado mensajes con Vicente Mompó (PP), pero quieren esperar a que esté «clara» el acta de la diputada de Ontinyent para avanzar.

Sí que ha aclarado que personalmente no piensa volver a la Diputación: «Tengo muy claro que hay etapas de tu vida que se cierran, que además en este caso se cierran dolorosamente aunque al final hayan tenido un final feliz». «Yo ya transité mi camino, tuve el honor de ser el presidente de la Diputación 3 años y hubiera sido muy bonito haber sido al menos 4 y salir normal de allí».

Rodríguez ha destacado que en la negociación de la nueva Diputación se inclinarán por quienes crean que van a representar la «sensibilidad municipalista» de este partido y, «sobre todo, los intereses» de la comarca en la que están arraigados, la Vall d’Albaida.

RECONOCER QUE NO SE ESTUVO A LA ALTURA CON ELLOS

Rodríguez ha afirmado que se alegra de que el secretario general del PSPV-PSOE, Ximo Puig, le haya felicitado por la sentencia, y de hecho tras un mensaje y una llamada han quedado en que ya hablarán, y que también le ha felicitado el exsecretario de Organización del PSOE José Luis Ábalos.

Ha insistido en que no echa en falta la parte política, pues después de cinco años del «calvario» que han pasado ya no hay «ningún tipo de restitución», pero sí la parte humana: el decir «quizá nos equivocamos, quizá fuimos excesivamente duros o quizá no os dejamos explicaros».

Por eso, ha considerado que «una buena forma de empezar a recuperar la confianza en la gente» pasa por reconocer que igual no se ha estado «a la altura» de lo que se esperaba «desde un punto de vista simplemente humano».

JUSTICIA POÉTICA

«Nos pasaron muchas cosas malas en muy poquito tiempo, así que porque ahora nos pasen dos cosas buenas seguidas tampoco pasa nada», señala Rodríguez sobre la sentencia absolutoria y sobre el hecho de tener la llave para la Diputación: «Es un poquito de Justicia poética, me dicen a veces hasta excompañeros del Partido Socialista».

Afirma que se queda con la duda de cuánto dinero costó el «desmedido» dispositivo policial para detenerles -el coste «en dolor es incalculable», asegura- y si realmente hacían falta las detenciones y los registros para averiguar unos contratos que estaban «colgados en la web», lo que llevó a la gente a pensar «algo más habrá».

Tras haber vivido «una muerte civil», en la que de un día para otro pasó de ser «honorable» a «presunto delincuente», y acabar una «pesadilla» que ha causado un «dolor inmenso» a su familia y de la que en parte les salvó «mental y emocionalmente» mantener la alcaldía de Ontinyent, ve positivo que la sentencia se haya conocido tras las elecciones, pues siempre pidieron que la justicia no interfiera en la política. EFE